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viernes, 19 de junio de 2015

INICIOS DE LA FOTOGRAFÍA

¿Qué es una fotografía?


El término fotografía proviene del griego y se compone de dos palabras: foto del griego Phos, que significa luz y grafía que se traduce como escribir, dicho en otras palabras, fotografía es aquello que se escribe o se grafica con la luz.

Una fotografía tiene muchas acepciones y significados. Empezaremos por las más simples: es la técnica -refiriéndonos a sus inicios- para la obtención de imágenes por la reacción química que infiere la luz sobre una superficie sensible a ésta, llámese placa metálica o papel con sustancias químicas que reaccionan a la luz.

Las imágenes pueden obtenerse a través de diferentes técnicas y procedimientos, ya sea mecánicos, químicos, físicos y recientemente electrónicos, por la acción de la luz y se pueden plasmar sobre diferentes superficies o tarjetas de memoria en el caso de la fotografía digital. De entre todos estos procesos el principio básico es el mismo, la cámara oscura, en la que se proyecta una imagen captada por un pequeño agujero sobre la superficie opuesta, otra cuestión muy importante. La fotografía tiene una característica muy sencilla, con un dispositivo mecánico o electrónico, capturar en milésimas de segundo un instante único e irrepetible en el tiempo.

En la antigua Grecia, en el siglo III a. de C. Aristóteles construye la primera cámara oscura que conocemos, con el propósito de hallar una explicación al fenómeno de la luz. La cámara obscura consiste en un compartimiento cerrado, cuadrado, con un orificio en una de sus paredes, al pasar la luz por el orificio proyecta una imagen invertida en la pared opuesta, el tamaño de la imagen aumenta en relación al aumento de la distancia entre la pared del orificio y la pared opuesta donde se proyecta la imagen, esta cámara era usada para ver eclipses y las que se construyeron portátiles eran herramienta básica para pintores del Renacimiento, paisajistas y retratistas que la usaron para plasmar imágenes, las imágenes estaban siempre invertidas. Para el siglo XVI, el físico napolitano De la Porta probó con una lente biconvexa, lupa, y esta invención permitía ver las imágenes con mayor nitidez y luminosidad. Esta aportación permitió un gran desarrollo para la fotografía ya que marcó el principio de lo que ahora conocemos como objetivo de la cámara, más tarde se hicieron mejoras a la cámara oscura añadiéndosele un espejo para corregir la imagen invertida, algo así como lo que hoy en día vemos por el visor de una cámara réflex.

Muchos pintores utilizaron la cámara oscura como apoyo al realizar sus trabajos, entre ellos Canaletto, Durero y Da Vinci, ya que la perspectiva que daban a sus cuadros era conseguida gracias a la cámara obscura.

Uno de los precursores de la fotografía fue el inglés Thomas Wedgwood, (1771-1805) quien hacía "imágenes al sol" de la colocación de objetos opacos en el papel tratado con nitrato de plata; desafortunadamente las imágenes se deterioran rápidamente. La labor de Wedgwood fue importante por ser pionero y por su contribución al desarrollo de la obtención de imágenes, dedicó su esfuerzo a desarrollar un método para copiar las imágenes visibles químicamente en medios permanentes.

Cámara obscura













  Cámara obscura como apoyo  para artistas


El invento de la fotografía requirió de mucho tiempo, así como entender los efectos que tenía la luz sobre algunos materiales. Hace miles de años, las antiguas civilizaciones ya habían notado cómo los textiles y diferentes telas se decoloraban expuestas a la luz solar, pero este fenómeno fue comprendido mucho tiempo después. En los años de 1724, Heinrich Schulze (1687-1744), trabajaba con sales de plata y notó como éstas cambiaban de color cuando se exponían a la luz, descubrió que al verter en una botella yeso, plata y ácido nítrico, luego de agitar profusamente la mezcla ésta cambiaba a color oscuro la parte expuesta a la luz, a este descubrimiento lo denominó Scotophorus, que significa generador de oscuridad, por contraste a Phosphoruso, generador de luz. Este descubrimiento sería sólo la base y el principio de muchos otros trabajos que necesitaría la fotografía.

El invento de la fotografía no se debió a la casualidad fueron muchos los científicos y artistas que contribuyeron, pero la historia les da el lugar al francés Joseph Nicéphore Niepce como el inventor de la fotografía y al inglés Henry Fox Talbot. Niepce conocía de los experimentos de sus antecesores como el de Schulze, y construyó con madera una cámara obscura, en un cuarto sin luz vertió sobre un papel cloruro de sodio y sales de plata, luego metió el papel a la cámara y la expuso para lograr una imagen, pero el efecto de estas pruebas resultaba en imágenes obscuras, es decir con los tonos invertidos o imágenes negativas. Previamente había intentado mejorar las placas de litografías. Los artistas de la época ponían asfalto en las placas, pero Niepce colocó asfalto en una lámina en lugar de las sales de plata, encima colocó una silueta transparente y lo expuso al sol. La idea y el experimento funcionaron y con este invento pudo copiar obras de arte. En su natal Francia, para el verano del año de 1826, Niepce logra un mejoramiento en la obtención de imágenes: capturó la imagen reflejada de la luz, en su cámara obscura colocó la placa sensibilizada en la parte posterior al orificio frontal de la cámara, ésta la puso en la ventana de su estudio y durante ocho largas horas expuso lo que se veía a través de su ventana, muchos consideran esta imagen como la primera captada en el mundo, a este logro lo denominó heliografía.




Vista desde la ventana en Le Gras, fotografía permanente más antigua que se conserva.
Fotógrafo Joseph Nicéphore Niépce
Paris, Francia.
Ca  1826.
Col. Harry Ransom Humanities Research  Center en la Universidad de Texas en Austin.

Después de su gran descubrimiento Niepce recibe una carta proveniente de París de un desconocido, quien se interesaba en el secreto para obtener una heliografía. El desconocido expresaba en la misiva que él también estaba haciendo experimentos para la obtención de imágenes en base a la luz, Niepce temeroso de que le fueran a hurtar sus ideas e inventos, mandó investigar al autor de la carta quien firmaba con el nombre de Daguerre.

Niepce durante un viaje a Londres hace una escala en París, para visitar sorpresivamente a aquel desconocido que le había escrito la carta meses atrás. Se trataba de Louis Jaques  Daguerre, quien era un respetado crítico de arte y socio de una galería que se denominaba Diorama. Un negocio exitoso que había hecho de Daguerre un personaje rico y famoso en la ciudad de París. Los visitantes a Diorama, se sorprendían al ver cómo los paisajes pictóricos se transformaban debido a los efectos de la luz y de los lienzos pintados con pinturas fosforescentes. Para lograr este fenómeno, Daguerre había utilizado la cámara obscura para dibujar con perspectivas correctas los grandes lienzos, utilizando lentes que su optometrista le había vendido.
El encuentro de Niepce y Daguerre  tuvo lugar en enero de 1827. Daguerre era un tipo encantador, carismático se había movido en el mundo del teatro y sabía cómo conducirse y lograr lo que quería, Niepce quedó muy impresionado con la personalidad y el trabajo que realizaba Daguerre y a pesar de que un mal negocio había dejado en bancarrota a su familia, Niepce estaba decidido a seguir con sus experimentos.

Las personalidades de Nipece y Daguerre eran muy diferentes contrastaban casi en todo Niepce era modesto, educado y confiable. Por otro lado, Daguerre era exhibicionista y tiraba a lo corriente. Niepce era un científico, mientras que el otro apenas había alcanzado los estudios mínimos; la falta de educación era lo que no le permitía a Daguerre avanzar en el campo de la investigación.
Niepce continuó trabajando y en el año de 1829 notifica a Daguerre que había logrado fijar una naturaleza muerta con su cámara, la intención de Niepce era dar a conocer los resultados mediante una publicación. Daguerre convence a Niepce de retrasar la publicación hasta que quedara perfeccionado el proceso y le ofrece una lente tres veces más rápida de la que tenía Niepce. Los argumentos vertidos en la carta de Daguerre, convencieron a Niepce de no publicar su descubrimiento.
En ese entonces Niepce tenía sesenta y cuatro años de edad, se había agotado de tanto experimentar y pasaba por apuros económicos. Habían pasado trece largos años desde que iniciara los experimentos, convencido que le sería muy difícil obtener imágenes con una lente de buena calidad. Por el contrario Daguerre tenía cuarenta y dos años, estaba lleno de energía y con una posición económica desahogada, estaba seguro que la Heliografía de Niepce le daría dinero como lo había hecho el Diorama para él.

En ese año de 1829 ambos firman un contrato de sociedad, “Nipece y Daguerre”, por diez años. Los siguientes cuatro años ninguno de ellos había hecho una aportación o descubrimiento significativo. En el año de 1833, Niepce repentinamente sufre un ataque y muere, su hijo Isidoro Niepce se ve obligado a vender los bienes de su padre por la deuda que había acumulado, hereda la participación de la sociedad que había firmado con Daguerre. A los dos años de la muerte de Niepce, Daguerre escribe una carta a Isidoro Niepce, donde relata que había descubierto un método nuevo para obtener imágenes con la cámara. Daguerre trató una lámina de cobre con sales de plata, la puso en la cámara, luego la expuso a la luz en lugar de dejar la lámina en la cámara hasta que apareciera la imagen, la sacó y calentó con vapores de mercurio, pronto apareció una imagen aunque lucía como una imagen añeja, sin embargo este descubrimiento fue importante y cambiaría el curso de la fotografía.
Daguerre, supongo que por carecer de un método y no tener la formación de científico, no dejó registro de cómo obtuvo la imagen. Al entrarse del descubrimiento de Daguerre, Isidoro Niepce viajó a París y firmó un nuevo contrato, invirtiendo los nombres: primero el del parisino, luego el de Niepce, “Daguerre y Niepce”. De esta manera Daguerre obtiene todas las notas y libros con los registros de los descubrimientos de su antiguo socio; los valiosos escritos y apuntes le permitieron a Daguerre, que era un artista y no un científico, proseguir y lograr con éxito el invento de la fotografía. 
Después de dos años de intenso trabajo, en 1837 se recluyó en su laboratorio. Decidido a fijar la imagen, abandonó familia y negocios, y después de probar químico tras químico sobre sus placas, Daguerre encontró la manera de poder fijar la imagen sin que se desvaneciera. La solución la encontró vertiendo a la placa un baño de agua salina, la cual detenía la reacción química en la fotografía, a este descubrimiento lo nombró Daguerrotipo. Daguerre anunció triunfante el reciente hallazgo a su socio Isidoro Niepce, y éste firmó un nuevo contrato aceptando todos los términos y condiciones de Daguerre con la intención de obtener algo de dinero, si es que se lograse obtener con el Daguerrotipo.

Daguerre con su típico estilo teatrero anunció públicamente el descubrimiento de la imagen sobre la placa de cobre, pero había un problema que aún no podía resolver, una vez que lograba la imagen ésta se desvanecía.
Daguerre llevó su descubrimiento a la Academia Francesa de Ciencias; en agosto de 1839 los miembros de la academia anunciaron con gran fanfarria el proceso de Daguerre, el cual se volvió público. El Gobierno Francés otorgó siete mil francos a Daguerre y cinco mil francos a Isidoro Niepce

Daguerre y otros empresarios franceses inéditamente empezaron a fabricar cámaras y redactaron manuales que se tradujeron a decenas de lenguas, donde explicaban paso a paso la obtención de Daguerrotipos. En poco tiempo se pusieron a la venta todo tipo de materiales para hacerlos.
Lo más probable es que la fotografía no hubiera podido ser inventada, tanto sin las  aportaciones de Nicéforo Niepce, quien inició los primeros experimentos, como sin el trabajo de Louis Daguerre que concluyó con la fijación de la imagen.

El 7 de enero, la Academia de Ciencias de Francia anuncia el proceso del Daguerrotipo. El Gobierno Francés apoya económicamente a Louis Daguerre y con un despliegue mediático se da a conocer al mundo el proceso para la obtención de fotografías sobre una superficie de plata; esta placa estaba pulida como un espejo, sin embargo, también utilizó placas de cobre plateado, que resultaban más baratas.

Los daguerrotipos se empiezan a usar entre la burguesía surgida de la Revolución Industrial. La obtención de estas fotografías era sumamente costosa y sólo unos cuantos podían acceder a ellas. El 19 de agosto de 1839, el Gobierno Francés declara que la invención es un regalo gratuito a los habitantes del mundo.


Joseph Nicéphore Niépce
(1765 - 1833)



Louis-Jacques-Mandé Daguerre,
(1787 – 1851)  

Paralelamente al tiempo de los casi logrados descubrimientos de Daguerre, al otro lado del canal de la Mancha, en Inglaterra, un hombre trabajaba en la misma idea, Henry Fox Talbot. En 1832, durante su luna de miel en el lago Como en el norte de Italia, Talbot había hecho algunos dibujos con el apoyo de la cámara obscura y la cámara lúcida, dispositivo óptico usado por artistas como ayuda para dibujar, estos dibujos hechos por él resultaron un desastre y se convenció que tenía que hallar la forma de poder perpetuarlos en papel sin la necesidad de dibujarlos. Talbot no conocía los trabajos de Niepce ni de Daguerre. Él comenzó a trabajar con cámaras de madera pequeñas, y sus conocimientos en química y optometría le permitieron saber que las sales de plata eran sensibles a la luz. Esto dio pie para trabajar intensamente y lograr un descubrimiento que consiste en la aplicación de una solución de plata sobre un papel, luego lo cubrió con nitrato de plata y sobre éste puso unas hojas vegetales, después las cubrió con un vidrio y lo expuso a la luz solar. Talbot pudo lograr inmediatamente una imagen reversible, a la que llamó claro obscuro, y emocionado se dijo: “descubrí cómo fijar una sombra”. En el año de 1835 tuvo un avance importante, el claro obscuro o imagen en negativo que obtenía en su cámara a la exposición a la luz, lo puso sobre otro papel tratado con los mismos químicos y obtuvo una copia. Para Talbot resultó un grabado o un positivo. La primera obtención fue una ventana del monasterio de Lacock. Talbot abandonó sus descubrimientos por varios años y al enterarse en 1839 que Louis Daguerre había logrado en París obtener el descubrimiento, se apresuró y reinició las investigaciones en la obtención de imágenes.


William Henry Fox Talbot  
(1800 -  1877)


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